“El 38% de los menores de 35 años en Argentina prefiere la flexibilidad habitacional antes que comprometerse con un alquiler tradicional.”
Y, aun así, gran parte del mercado todavía no terminó de dimensionarlo.
A nivel global, el coliving ya mueve más de USD 10.000 millones anuales.
En Argentina, el interés por los modelos habitacionales flexibles viene creciendo de forma sostenida en los últimos 3 años y lo más interesante: todavía estamos en el comienzo.
Lo que está ocurriendo no es una tendencia pasajera, es un cambio estructural en la forma de vivir, trabajar y relacionarnos:
El trabajo remoto eliminó la necesidad de vivir atado a una sola ubicación.
La presión económica y el contexto inflacionario hicieron cada vez más desafiante el acceso al alquiler tradicional.
La soledad urbana generó una nueva demanda: comunidad real, conexiones auténticas y experiencias compartidas.
Las ciudades que entendieron este cambio antes, hoy concentran la mayor demanda de alojamiento flexible del país, y en el norte argentino, Salta está comenzando a construir su propio ecosistema, impulsado por el crecimiento corporativo, el turismo profesional y una nueva generación que prioriza calidad de vida, flexibilidad y experiencia por encima del contrato a largo plazo.
En FMA Coliving llevamos años desarrollando la infraestructura de ese mercado. No como una tendencia: como una industria, como un negocio, como el futuro del habitar.